FERNANDO AMAYA*
Aunque es una novela compleja, El rodaballo de Gunter Grass no deja de ser de lo más interesante. Una galería de personajes históricos desfila por él, pero el personaje principal es ese Rodaballo parlanchín que es sometido a juicio por haber sido el causante de una serie de penalidades a las mujeres que protagonizan el relato. Entre ellas Aya, la madre primordial que poseía tres senos.
La novela está dividida en nueve capítulos que corresponden a los nueve meses del embarazo de la esposa del protagonista principal Edek (que va cambiando con el avance del tiempo) que en la trama recibe el nombre de Ilsebil, aunque al ir transitando las épocas va cambiando también de nombre y protagonizando hechos históricos reales y ficticios, producto de la enorme capacidad creativa del escritor alemán. En ese transcurso se escuchan nombres como Dorota, Margaret, Vigga, Mestuina. Un tribunal femenino le achaca al rodaballo la culpa de haberle facilitado al hombre la responsabilidad de dirigir la sociedad en reemplazo de la mujer que fue quien originalmente lo hizo.
Estas historias ocurren en la desembocadura y áreas próximas del Río Vistula, que termina siendo un protagonista más de la narración. En la interacción que se da, se expresan las formas de convivencia de esas sociedades que se van sucediendo desde tiempos remotos hasta la actualidad. Hay un énfasis notable en la tradición culinaria de esa parte de la geografía que actualmente pertenece a Polonia; la comida como una opción para conquistar corazones y hasta para confabular envenenamientos políticos. Grass aprovecha la tradición cuentística compendiada por los narradores de esa forma de la tradición oral y escrita que devino en el cuento moderno, y aprovechó un referente mítico de los hermanos Grimm que cuenta la fábula de un pescador y su mujer en posesión de un rodaballo que les cumple sus deseos, al final desordenados por la ambición de la fémina.
Es entonces, El rodaballo de Grass, un
a recreación ampliada y libre del tema de Grimm, sacada de la tradición popular. Un libro de más de quinientas páginas exige un ejercicio de lectura constante y sólido. El rodaballo de Grass impone ese reto y bien vale la pena emprenderlo para conocer otros mundos, otras tradiciones, y otras formas de ser y de pensar.
El rodaballo
Gunter Grass
Alfaguara
1999
Fernando Amaya es poeta, cantautor y narrador originario de la costa oaxaqueña.