Reconoce al maíz como pilar de la alimentación, la economía y la identidad cultural del país. Surgió de una iniciativa ciudadana en 2009 y fue declarado oficial por el Senado en 2019
El maíz tiene raíces milenarias en México: su domesticación a partir del teocintle (una gramínea silvestre) comenzó hace más de 7 mil años. Fue alimento y símbolo sagrado de civilizaciones como la maya y la mexica, presentes en sus mitos de creación.
desde 2009 se realizan ferias, muestras gastronómicas y festivales con platillos de maíz (tamales, pozole, tortillas, atole), además de actividades en defensa del maíz nativo y de los pueblos que lo cultivan.
México es el centro de origen del maíz: de las 64 razas reconocidas, 59 son nativas del país.
El maíz aparece en el Popol Vuh maya, donde los seres humanos fueron creados de masa de maíz.
La frase «sin maíz no hay país» es el lema del movimiento en defensa del grano.
Cuevas de Yagul y Mitla: domesticación del maíz y gráfica rupestre

En el Valle de Tlacolula, Oaxaca, se encuentra un conjunto de cuevas prehistóricas y abrigos rocosos que resguardan pinturas rupestres con más de 12 mil años de antigüedad.
Este paisaje excepcional incluye formaciones como Duvil-Yasip, Yagul, Caballito Banco, Los Compadres, El Fuerte, Corral de Piedra y la Fortaleza de Mitla. Destaca la cueva de Guilá Naquitz, donde se descubrieron semillas de calabaza de 10 mil años y restos de maíz primitivo, algunos de los testimonios más antiguos de plantas domesticadas en América.
Desde 1986, el INAH desarrolla un proyecto de largo plazo para su estudio y conservación, que ha permitido documentar más de un centenar de sitios, entre cuevas, abrigos y espacios abiertos. La presencia de pinturas, petrograbados y herramientas líticas ha revelado una intensa y prolongada ocupación humana a lo largo de milenios.
Debido a su relevancia en la historia de la humanidad, las Cuevas Prehistóricas de Yagul y Mitla están inscritas desde 2010 en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco, pues representan un punto clave en la transición de sociedades recolectoras a comunidades agrícolas en Mesoamérica.