OAXACA, Oax. (sucedióenoaxaca.com/vía OAXACACINE).- OaxacaCine celebra quince años de programación continua, con un programa doble para celebrar con dos importantes obras producidas en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, en la década de 1980.
Se trata de Leaw amangoch tinden nop ikoots / La vida de una familia ikoots de Teófila Palafox y Juchitán. Lugar de las flores de Salvador Díaz, que se proyectarán el próximo jueves 12 de noviembre a las 19:00 horas en el Taller Popular de la capital oaxaqueña. Al término de la proyección conversación y brindis de honor.
Leaw amangoch tinden nop ikoots es una obra pionera del cine indígena en México. Primer cortometraje de Teófila Palafox, tejedora, partera, gestora cooperativista y, desde entonces, primera cineasta indígena. La vida de una familia ikoots fue la única de las tres producciones emanadas del Primer Taller de Cine Indígena que se finalizó y difundió desde su filmación. El corto retrata la cotidianidad de San Mateo del Mar, a través de la historia de una familia de pescadores, tejedoras y comerciantes, en una narrativa que combina el documental con la ficción. El filme retrata así, desde la perspectiva de sus integrantes –y, específicamente, desde una joven mirada femenina–, diversos aspectos de la sociedad y la cultura del pueblo ikoots, así como la manera en que deseaban documentarlos y mostrarlos al exterior.
Juchitán. Lugar de las flores registra la lucha de la Coalición Obrera Campesina Estudiantil del Istmo, en Juchitán, desde sus orígenes en 1974 y es referida por el dirigente Leopoldo de Gyves. Los logros del pueblo juchiteco en su comunidad y la represión en su contra por parte de caciques locales, ante la mirada complaciente de autoridades estatales y federales, es relatada con imágenes directas que documentan los hechos.
Reconocida con el Premio especial del Jurado al mejor documental en el Festival de Nuevo Cine Latinoamericano de la Habana, Cuba en 1985 y con el Ariel otorgado en 1985 al mejor cortometraje documental o testimonial.
OaxacaCine agradeció a la Filmoteca UNAM, Escuela Nacional de Artes Cinematográficas, Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, al Taller Popular y al Festival del Vino, por su apoyo para hacer posible esta función.
Igualmente agradeció a todas las personas que han hecho posibles estos 15 años, a quienes son y han sido parte de nuestro equipo, voluntarios, cineastas, sedes, instituciones, colectivos, comunidades, patrocinadores, distribuidores, archivos, escuelas, críticos de cine, profesores, medios de comunicación, periodistas, radios comunitarias, y a las miles de presencias que han dado vida a cada función. ¡Han sido tantas! Infinitas gracias.