OAXACA, Oax. (sucedióenoaxaca.com).- ¿Qué estabas haciendo hace treinta años? era la pregunta que circulaba en las salas del Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo mientras el público observaba las imágenes de «Passport», la exposición conmemorativa de Mary Ellen Mark por el XXX Aniversario del espacio cultural creado por el maestro Francisco Toledo.
«Yo trabajaba entonces con el maestro Toledo, aquí aparezco en la foto de inauguración», recuerda la periodista Lilia Torrentera.
«Yo todavía no terminaba la universidad», rememora el reportero cultural José Luis Pérez.
«Fui el primer becario de los cursos que daba Mary Ellen Mark cada año en el Centro Fotográfico» confirma Ramón Ramírez Cuen, «Rame», quien después de estudiar fotografía en Nueva York retorna a Oaxaca donde encuentra un espacio de formación en imagen de primera línea.
Pero la respuesta más sorprendente, «increíble», es la de Alejandro Echeverría, uno de los exponentes más singulares y notables de la fotografía en el estado.
-¿Qué estabas haciendo hace treinta años?
-Hace treinta y un años yo estaba aquí, en el Centro Fotográfico. Me metí al Álvarez Bravo, al edificio pues, antes de que se restaurara. Estaba yo aquí y de repente entran por la escalera Manuel Álvarez Bravo, su esposa, Graciela Iturbide y el maestro Francisco Toledo. Oigo que le dice Toledo a Álvarez Bravo: Maestro, quiero que este espacio lleve su nombre, y le dice él: Qué gusto, qué orgullo, gracias. Estaban los cuatro y Graciela Iturbide les tomó una foto, pero no sé en que momento yo me quedé solo con Álvarez Bravo y Toledo, y Álvarez Bravo le dice a Toledo: Se puede sentar aquí, en una escalera recargada donde iba a estar el cuarto oscuro. Toledo se sentó, Álvarez Bravo le tomó la foto, y yo tomé a Álvarez Bravo tomándole la foto a Toledo.
¡Fue para mí increíble! porque tú sabes que yo fotografío paredes, y tomar esa foto… Bueno, le encantó a Toledo, la puso de pieza del mes en el IAGO y me dijo que si podía ser parte de la colección del Centro Fotográfico. Esa fecha, ese tiempo, ha quedado impreso en la historia.
Por más de veinte y cinco años, Alejandro Echeverría ha fotografiado el entorno urbano principalmente en la ciudad de Oaxaca. El motivo principal de sus imágenes parte de las intervenciones humanas en los muros de la ciudad llevando estas a una composición de carácter abstracto siendo los motivos principales el color, la línea y la textura.
Estas composiciones a lo largo de los años se han conformado en tres principales series: Suturas de una Ciudad, Huellas de papel y Espacios de Trabajo. Cuenta con más de 60 exposiciones individuales y colectivas en museos y galerías de México y el extranjero. Fue invitado a participar en la exposición Mexichrome en 2020 en el Palacio de Bellas Artes de la ciudad de México.
También ha realizado registros fotográficos de restauraciones arquitectónicas como en 1994 el Ex-convento de Santo Domingo de Guzmán en 2009-2011, el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca y 2013 la remodelación de la Zona Húmeda del mercado de abasto de la ciudad de Oaxaca.
Sobre su obra han escrito diferentes críticos como Fernando Gálvez, Carlos Blas Galindo, Patricia Mendoza, Jorge Pech, Abraham Nahón, Steffen Boddecker y María Campitelli.
