OAXACA, Oax. (sucedióenoaxaca.com).- En abril de 2025, hace un año, Nathanael Lorenzo Hernández, el compositor de «Amores de montaña», se atrevió a dar el paso hacia las letras con la presentación de su primer libro infantil titulado La abuela Amada.
Se trata de un cuento que relata episodios de la vida de la abuela Amada y sus nietos, a quienes de forma amorosa conmina a ser buenos chicos, les asigna tareas domésticas y los consiente con las delicias de la comida de su pueblo, Nejapa de Madero.
Es un cuento basado en los saberes comunitarios de los pueblos de Oaxaca donde las abuelas ocupan un papel esencial en el cuidado y la educación de las infancias. Tal vez por eso ha tenido tan buena recepción entre niñas y niños que se identifican con la historia.
A lo largo de un año, Nathanael Lorenzo Hernández ha realizado 148 presentaciones, un promedio de doce al mes, en escuelas de 37 municipios de siete regiones del estado, con lo cual ha impactado a más de 22 mil 447 niñas, niños y adolescentes que en su gran mayoría, vivieron por primera vez la experiencia de una presentación editorial, a decir del novel escritor.
Si un solo autor ha logrado compartir en un año la experiencia lectora a miles de niñas y niños, ¿qué pasaría si cada uno de los escritores oaxaqueños realizaran una labor similar?
Nathanael reconoce que en su caso, ha sido definitivo el impulso del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública de Oaxaca, cuya titular, Karina Barón, comprende la importancia del fomento de la lectura como mecanismo para la prevención de conductas violentas y delictivas.
Para celebrar el primer año de libro La abuela Amada, su autor lanzó el tema del mismo nombre en las redes sociales, con el cual buscar reforzar la promoción de la lectura pero también reivindicar ante las infancias y ante la sociedad en su conjunto el papel de las abuelas en la transmisión de los valores, los saberes, el trabajo en colectivo y la importancia de la convivencia familiar y comunitaria.