EL TAMAL, Pinotepa Nacional (sucedióenoaxaca.com).- Se llama Santa Obdulia Hernández Nicolás, nació en la comunidad El Tamal, situada a unos 40 minutos de Pinotepa Nacional, en la costa de Oaxaca. Ella es la tercera de entre once hermanos hombres y siete mujeres.
Su madre, María del Carmen Mendoza Clavel, relata que cuando Yuyé nació sin extremidades, alguien le propuso deshacerse de ella.
Nunca gateó. Usó andadera durante tres años, hasta que aprendió a guardar el equilibrio para caminar. De ahí en adelante, empezó a ser una niña independiente. No le gustaba que le dieran de comer. Con sus pies, previamente lavados por su padre, se alimentaba por sí misma.
Realizó sus estudios de primaria y secundaria como cualquier niña de su pueblo. Le gustaba jugar futbol. Y dibujar.
Un día se cruzó en su camino el Padre Glynn, originario de Trinidad y Tobago, párroco de la cercana comunidad El Ciruelo, y la animó para estudiar una carrera. Derecho, tal vez.
Sin embargo, el sacerdote se dio cuenta que a la niña le gustaba dibujar. Podrías estudiar en la Escuela de Bellas Artes, le dijo. ¿Pero, cómo? ¿Así? Así.
Estudió la carrera de Artes Plásticas. Realiza pintura al óleo y acrílico, grabado, y da clases a niñas y niños.
Ha expuesto en diversos museos y galerías de Oaxaca, México los Estados Unidos de Norteamérica.
Se inspira en la vida, las personas y la flora y fauna de su comunidad, y de la región donde habita, la exuberante costa chica de Oaxaca.
Ha sido Regidora en el municipio de Pinotepa Nacional e imparte conferencias Es una activa defensora de los derechos humanos.
En 2020 se estrenó el documental Soy Yuyé, realizado por el cineasta oaxaqueño Balam Toscano. De ahí extrajimos el título de esta nota.
Yuyé es su nombre artístico. En su casa le decían Yuya, pero un día descubrió que si cambiaba la a por la é, sonaba chingón. Desde entonces, firma sus obras como Yuyé.
