EDUARDO ISMAEL
Hay quienes opinan que se debe escribir de lo que se sabe. Es el caso de Molienda Milenaria (Matanga 2025), de la escritora oaxaqueña Ainda Dobarro, quien mezcla al menos dos pasiones en su libro: lo moles y la literatura.
Molienda Milenaria comparte con el mole sus diversidad de ingredientes. Después de terminar eI libro me quedé con la sensación de haber visto un gran documental donde se muestra a partir de varios cuentos el camino histórico recorrido por el mole y sus diversas recetas. Por ese hecho el libro es difícil de encajar en un solo género. En nuestras manos el libro de Ainda ofrece recetas, relatos y la visión de la autora en una suerte de breves ensayos que introducen los episodios del libro.
La virtud de los libros suele ser también su defecto. De tanto qué decir el libro busca un lector lo suficientemente curioso para aguantar los cuentos, los ensayos y las recetas, además de la traducción. Como objeto comercial el libro, como los moles, ofrece una variedad de experiencias para diversos lectores, que merecen su tiempo si uno se atreve a intentar cocinar las diversas recetas contenidas en la propuesta de Dobarro.
El libro de Ainda Dobarro también es el intento obsesivo de la autora por brindar una experiencia más completa a la hora de comerse un mole y a la vez habitar el texto. En este sentido, las ilustraciones podrían haber brindado más información, pero se quedan en elementos decorativos, ya que ninguno ilustra los platillos y otros son imágenes de los breves relatos, de los cuales uno se queda con ganas de más, por la facilidad con que Ainda construye las historias contenidas en Molienda Milenaria.
Esa aparente sencillez con la que goza el estilo de Ainda fue cocinada a fuego lento, ya que los relatos y la idea general del libro pasaron por una larga edición, reescritura y revisión de diversos lectores. El tiempo valió la pena y con un tiraje que sorprende por sus mil ejemplares, la autora, de la mano del Taller Editorial Matanga, se arriesga con un libro bilingüe (español e inglés), para llegar a la comunidad anglófona, que poco a poco aumenta su número en Oaxaca.
En estricto orden personal Molienda Milenaria me sorprendió por el hecho de ver materializado el esfuerzo de Ainda y de todo el equipo editorial que logró concretar un libro que luce por la dedicación que se aprecia en sus páginas. Me resultó también una sorpresa volver a leer a Ainda y descubrir de nuevo a una autora que domina su oficio y demuestra la experiencia acumulada para poder escribir el realismo que se sustenta en la intimidad de los personajes que brevemente podemos conocer dentro de las páginas de Molienda Milenaria.