OAXACA, Oax. (sucedióenoaxcaca.com).- «Amores de montaña», son de Nathanael Lorenzo Hernández grabado con la Banda del Instituto Intercultural Calmécac en 2013, en 2025 catapultó y sigue sonando en 2026 no solo en Oaxaca, también en otras latitudes de la república mexicana y el continente.
Y, si bien se trata de un tema que ha sido retomado por distintas agrupaciones musicales, con arreglos para distintos géneros, a lo largo de varios años, fue tal vez el estreno que realizó la banda La Reyna de Oaxaca en 2025, lo que desató una interminable cadena de interpretaciones entre octubre y noviembre pasados, cuando «Amores de montaña» se popularizó como nunca antes y se convirtió en pieza obligada en calendas, comparsas, aniversarios y toda clase de festejos con música oaxaqueña.
¿Qué fue lo que sucedió? preguntamos a su compositor, el maestro Nathanael Lorenzo Hernández. «No lo sé», responde con una sonrisa que parece de satisfacción.
-Recuerdo que yo estaba descansando después de varios meses de recorridos por Oaxaca presentando mi libro La abuela Amada y dije, no quiero que me moleste nadie. Apagué el teléfono para poder dormir de largo uno o dos días como me gusta hacerlo, y al encender nuevamente el teléfono para ver mis mensajes, me encuentro con videos de «Amores de montaña» que me estaban enviando amigos y conocidos, pero muchos, muchos videos.
Relata, cual si fuera una escena de cine en cámara lenta, cómo por aquellos días escuchaba a lo lejos, desde su casa, las notas de su tema, y en ocasiones veía pasar calendas y comparsas bailando «Amores de montaña».
-Mis vecinos, muy orgullosos, comentaban «¡Aquí vive el maestro Nathanael, el compositor!». También me llegaban mensajes de mis exalumnos del Instituto Calmécac donde me decían: ¿Se acuerda, maestro, cuando nadie bailaba nuestra música y hasta nos mandaban a callar en los ensayos?
El fenómeno de «Amores de montañas», que incluso superó la popularidad de «Cariñito», de Lila Downs, la cual también sonó fuerte en las fiestas de Muertos de 2025, llevó a miles de personas a buscar la música de Nathanael Lorenzo en internet, lo cual se reflejó en un incremento notable en sus reproducciones, comenta el músico originario de Nejapa de Madero, quien ahora se encuentra en pausa en cuanto a grabaciones discográficas, debido a que se desempeña como servidor público al frente del programa Somos Comunidad Arte y Cultura por la Paz, en el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública de Oaxaca.
Reconoce que el resurgimiento y popularidad de «Amores de montaña» le inyectó renovadas energías luego de un año de mucho trabajo institucional.
-Me cambió mi energía y dije gracias Madre Tierra por este momento. Igual me vinieron a la memoria muchos recuerdos de hace 13 años cuando grabamos «Amores de Montaña», cuando los niños del Instituto Intercultural Calmécac empezaban y ahora son ellos quienes se han convertido en maestros y están dando clases o dirigiendo bandas; como Reginaldo, que está al frente de su propia banda filarmónica.
Nathanael Lorenzo Hernández ha comentado en otras ocasiones que la música es un ente vivo que una vez salida de las manos de su compositor, cobra vida propia y se mueve por veredas inesperadas. «Amores de montaña», por ejemplo, ha sido interpretada por Sentido Abstracto en versión rock, por Afortunados en versión grupera, y encontramos cientos de versiones en YouTube, Facebook y otras redes sociales.
Tal situación ha obligado al autor a proteger los derechos de este son, y de toda su obra, dado que ha rebasado el ámbito de las bandas de música tradicionales, donde los compositores suelen compartir su obra libremente como música de convivencia para las fiestas comunitarias, generalmente como parte de las gozonas, práctica que permite a los pueblos indígenas contar con música de varias bandas sin retribución económica de por medio.
