Tan irreal como ver por este Youtube a la orquesta danesa tocar
Mambo No. 5, del Cara de Foca Pérez Prado.
La dicha corre. Así lo confirma la chica rubia y su sax tenor,
su vestido rojo que arde.
“Libre, taxi. Taxi, libre”.
¿Ya sabrán por aquellas frías tierras qué le pesa a Lupita?
“Uno, Dos, Tres, Cuatro, Cinco
Seis, Siete, Ocho: mambo”.
Salta, brinca sin pudores la sección de cuerdas,
damas con puntual vestido de noche,
los metales, las percusiones.
Cuando miro esta escena me pregunto por qué
habrá tanto desalmado que en lugar
de amar la música popular
ama la guerra.
Suena el sax, crecen los días de la infancia.
Por un instante soy feliz aunque,
lo reconozco, nunca llegué a saber
qué le pasa a Lupita.