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“Manicomio de mar”, un “aullido” de vida a lo José Natera

JOSÉ NATERA* / Fotografía: GUSTAVO BAUTISTA

Auuuuuuuuuu (das un aullido)

Muy buenas tardes a todos, todas, todes, todis, toxes los presentes a tode le monde. Primero que nada, les pido una gran disculpa por no estar hoy con ustedes, pero mis palabras que pueden viajar por el tiempo y el espacio, sí.

A veces cuesta mucho elegir entre lo que amamos y a quienes amamos. El hecho de que hoy no esté ahí lo confirma.

Esta semana ha sido muy dura para mi familia, sobre todo para mi abuelo quien ha caído en cama, hospitalizado y se encuentra muy débil. Ahora mismo me encuentro escribiendo estas palabras desde un celular acompañándolo mientras respira y sueña.

Alguna vez compartió conmigo sus sueños, soñaba primero a su abuela y después soñó que cuidaba a sus vacas para luego ver a mi abuela e ir a buscarla en el monte, porque en el sueño se le había perdido.

A veces la vida es un ligero fantasma al que perseguimos. Vamos detrás, surcando toda clase de peligros y obstáculos y cuando sentimos que la alcanzamos se deshace en nuestros brazos.

También los amantes como un cuento perdido de Edgar Allan Poe habrán de perderse, de volverse líquido en los brazos de quien alguna vez pudo amarlos.

Cuando me pongo a pensar en lo que somos, en lo que buscamos, en por qué hacemos lo que hacemos, pocas veces las preguntas son respondidas. ¿Cuál es la finalidad de un poema o de un verso? ¿Cuál es la finalidad del poeta? ¿Ganar un premio, darle la mano al presidente, salir en el periódico? ¿Cuál es la finalidad del ser humano, del ser? ¿Cuál es la finalidad de haber inventado a Dios de haberle negado su femineidad? Porque en el principio Dios era Diosa. ¿Qué nos hace escribir y para qué? ¿Qué son las palabras? Apenas un grito, un aullido.

Es precisamente que quise empezar esta presentación con un aullido. Ya Allen Ginsberg en su poema “Howl-Aullido” daba muestras de ese canto desgarrado que es la vida misma, ese grito por vivir que damos al nacer y que lo continuamos durante toda la vida.

Personalmente puedo decirles que este libro que tienen y que se presenta tiene un nombre adecuado: Manicomio del mar. Antiguamente cuando no se podía con los locos, los enfermos terminales y demás indeseables se les subía a una barca y se les lanzaba a la deriva a que probablemente naufragaran o murieran de hambre o de sed. Eso era llamado la barca de los locos o en este caso, el manicomio del mar.

La palabra Manicomio significa el lugar donde se atiende a los maniáticos, pero también hace referencia a un lugar de bullicio o desorden. Por eso es que el libro no pudo tener mejor nombre.

Yo pienso que cada poema es autónomo del autor. Si el poema no puede salvar nada, al menos puede salvarse a sí mismo. Este libro es un intento de ello, de salvar las palabras que al final son lo que perduran. Así, este libro es una reunión de seres tan extraños, tan diferentes, que tuvieron que reunirse aquí, a salvo, aunque sea un instante.

El loco no solo es aquella persona afectada de una enfermedad mental, sino es aquel que mira la vida diferente.

Todos estamos afectados en mayor o menor medida de manías, de psicosis, de neurosis, incluso de histeria que como bien lo dijo una amiga mía es el orgasmo de un alma triste.

Estos poemas que aúllan en la noche están ahí para ustedes, para ser descubiertos y redescubiertos. Al final el autor solo es salvoconducto del poema. Esta ahí como canal, como vehículo y muchas veces es ajeno al texto que es libre y que anda por el mundo buscando quien lo lea, a quien mostrarle su grito, su llanto o su risa.  Los invito a leer este libro, bueno, malo, no lo sé. Pero por su simple presencia en el mundo podemos hacerle el favor de leerlo.

Yo no acepto que se me llame poeta porque la palabra poeta debe designar a ciertos seres y en un mundo como el nuestro donde casi no se lee y hay más escritores que lectores la palabra debe usarse con cuidado. Si Sabines o Benedetti en su momento no se aceptaban como poetas, quien soy yo para tal merecimiento. Acaso soy un coach en poesía, un facilitador de la poesía, un oráculo del poema, soy acaso un poémata o un poemita, un texto en un libro que tiene carne. Un simple paseante.

Creo en la poesía como la vida misma y propiamente la poesía habla de lo que se crea y día con día todos hacemos poesía. Cada beso, cada caricia, cada acto sádico masoquista es poesía.

Las palabras sirven para acercar lo que no está, para satisfacer el deseo desde la nada, para abarcar lo que no podemos. El hecho de escribir ha sido para mí más una llaga que una salvación y ¿no es así la vida?

He luchado contracorriente y aquí está esa lucha. Posiblemente no haya lidiado con dos o tres trabajos para forjarme una carrera literaria como otros lo han hecho o no venga de una familia acaudalada o de una familia exiliada. Pero mi lucha ha sido otra, como lo dije a veces debemos elegir entre lo que amamos y a quienes amamos y esa lucha es constante.

No tendré un premio literario o una beca. Pero el hecho de que hoy estén aquí es mi alegría y mi satisfacción. El hecho de que mis poemas puedan llegar a cada isla que son ustedes les da un momento de paz de libertad, de encontrar en quien pueda amarlos y salvarlos de ahogarse en el olvido.

Hoy, aunque no estoy con ustedes les mando este aullido que permanece a su lado. Vamos suban a este buque de fuego y permitan incendiarse. Aúllen con estos poemas que en manos de otros encontrarían la nada. Porque desde lejos, desde mi propia barca de náufrago, les mando mis palabras que es lo que al final importa. Los abrazo y les sonrío.

Gracias

Y aquí algunos textos que no vienen en Manicomio de mar pero que tienen qué ver.

Del libro de las aproximaciones

Amor: pájaro sediento.

Autorretrato: espejo del abismo.

Chicle: amante gastado.

Rana: corazón anfibio.

Fogata: ancestro del corazón

Palabras: fragmentos de luz

Reptil: beso nocturno

Moneda: camino del misterio.

Aguja: puerta del cielo.

Buque: Oquedad.

Niebla: suspiro desequilibrado

Ferrocarril: lágrimas y ausencia.

Azufre: gama de latitudes-horno de lava.

Libro: colección de inutilidades.

Araña: tótem del universo

Pérdida: Lampara de las resignaciones.

Suicida: beso en falso.

Cáncer: Un amanecer crucificado.

Ancestros: sirenas y estrellas.

Poemario: aquelarre, reunión de psicóticos

Realidad: himen

Recuerdo: voraz orgasmo

Olvido: puñalada en el cielo

Roca: llanto condensado

Muerte, burocracia: oficio de huesos.

Sol: cabeza metálica, zumbido.

Amantes: cuerpos celestes que emiten radiaciones.

Polvo: antesala del pánico.

Temor: inversión de la sorpresa.

Funeral: fascinación por el silencio.

Sangre: eco del mar.

Girasoles: bocetos, entrada al escenario.

Olas: archivo de la tristeza.

Rencor: éxtasis del silencio.

Herejía: Sombra de la razón, indiferencia.

Soledad: pelaje de los perros.

Cabeza: círculo de la mentira.

Editor: foso de los caídos/ basurero

Lápidas; Lágrimas: calumnia.

Estrella: gemido de la oscuridad.

Vacío: pan de los demonios.

Falda: estupro del muslo.

Desolación: punto final.

Asalto: emblema del miedo.

Rencor: resguardo de la verdad.

Ausencia: pretexto para alcohólicos

Madera: condensación del sol

Himen: sueño de vejez.

Pradera: Ungüento verde.

Espejo: pretexto de la desnudez.

Agua: negación de la permanencia.

Perfume: Amante del olfato

Brisa: tacto que se evapora

Hambre: Necesidad de lograr la totalidad

Riesgo: Leer un poema

Enfermedad: pretexto para ser tocado

Caricia: disfraz de la soledad

 

Definición de amar

Se denomina mar al cuerpo de agua salada de tamaño menor que un corazón;  así como también al conjunto de lágrimas* que cubre la mayor parte de nuestros recuerdos. Incluyendo océanos, costas y playas, nada que el corazón no pueda abarcar…

…teniéndose al uso que de ella se hace, cabe observar que la gente de mar y los poetas, es decir la gente de mar o la gente de amar, tienden a atribuirle el género femenino “la mar”(l’amar). Fuera de esos ámbitos, se ha generalizado el uso masculino de la palabra «el mar», aunque claro la sexualidad del mar, en este caso no está puesta en duda, con quien se acueste el mar es muy su problema; para fines claramente poéticos y arcaicos podemos atribuirle el término andrógino de amar.

El término mar se utiliza para designar algunos grandes lagos salobres, como el mar Muerto o el mar de Aral. Se habla entonces de mar cerrado o interior, aunque el término correcto es mar domesticado.  Atado a la memoria, perdido para siempre dentro de una fotografía. Si bien, por años se ha negado científicamente la capacidad del ser humano para cazar  y amansar al mar; hay ciertas personas que se jactan de tener el mar junto a la puerta, gruñendo, protegiendo la casa. El mar, como toda bestia, se dejó atrapar para mirarse de cerca.

Se dice piadosamente que el mar habita en las piernas de toda mujer,  sólo hay que hundirse y naufragar.

El mar camina descalzo sobre la arena, le arden los pies, se sumerge.

El  mar cabe en la página, está contenido en un punto.

+++

Sabemos que están perdidos los que presuntuosamente se llaman poetas.

como si ser poetas los librara de la muerte, del amor, de tener que trabajar o de pagar impuestos.

Como si ser poeta nos quitara esta rabia o esta impotencia por los asesinados y desaparecidos.

Como si ser poeta trajera de vuelta a los muertos o diera cobijo a los migrantes.

Como si ser poeta evitara la catástrofe o incluso la felicidad.

***

Liturgia poética de la palabra

ORACIÓN UNIVERSAL

Quien preside la misa: A cada intención, responden “roguemos”. A quien, a quien sea, pero rogamos, a dios, al cielo, a la mujer amada.

***

Por los locos y los parias del mundo… roguemos

Por los que se fueron, los fantasmas de la palabra que están hoy con nosotros…roguemos

Por los nuevos escritores para que publiquen.

Por los viejos escritores, para que no olviden su juventud.

Por las mujeres que escriben en nuestros corazones, con dagas filosas la palabra amor.

Por la libertad y por las musas.

Porque griten nuestros corazones.

Porque la vida, aunque terrible también es bella, merezca la pena ser vivida.

Porque no abandonemos nuestros sueños.

Por nosotros y nuestros muertos, que aún arden en la oscuridad.

Las palabras estén con ustedes.

***

Quien dirige la misa: Este es el sacramento de nuestra unión, estos alimentos, somos nosotros, éste es nuestro cuerpo, éste nuestro corazón, ojos, sangre y tinta que son necesarios para la comunión de nuestras almas, hagamos esto en conmemoración de la poesía. La palabra esté con ustedes.

Todos: Y nuestro corazón contigo.

Quien preside la misa: Con él y en él, con ella y en ella, con todos nosotros. Levantemos el corazón.

Todos: Lo tenemos levantado desde en la mañana, desde siempre.

 

Ritmo de mar

Leer lo siguiente con tono lento, grave y largo como las olas del mar.

juaaaaaaaaaaaa

GEEEEEEEEEJ  RUAAAAAAAAAAAAAA

GRRRRRRRRRRRRRRRR HEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE

GAAAAAAAAAAAAAA ESSSSRUUUUUUUUUESRUUUUUUUUUUUUUUUU

GAAAAAAAAAAA HEEEEEEEEEEE JEEEEEEEEEE SLUSSSSSSSSS

JUUUUUUUUUUUUUU JUUUUUUUUUUUUUU HEEEEEEEEEEEEEEEE SIIIIIIII SLISSSSSSSSSSSSSSS ESRUUUUUUUUUUUU JRUUUUUUUAAAAAAA JRUAAAAAAA JRUAAAAA ERUSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS UUUUUUUUUUUU JUUUUUUUUUUU SLUSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS SPLASHHHHHHHHHHHHHH.

 

Ritmo del eco

LAS PALABRAAAAAAS

ESTAAAAN

CONDENADAAASS

A REPETIIIIRSE

ECO

ECO

 

Proyecto de ley

12.- Nadie podrá ser juzgado por lo que piense, a menos que se atreva a decirlo.

13.- A ningún amor o ex amor se dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna.

14.- No podrá librarse orden de aprensión sino por excesivo cariño y alto apego.

15.- Ninguna persona podrá hacerse justicia por sí misma, tiene que realizar engorrosos trámites burocráticos para poder ejercer su venganza.

16.- Sólo por deleite que merezca pena corporal (matrimonio) habrá lugar a prisión preventiva (compromiso).

17.- Queda prohibida toda incomunicación, intimidación o tortura; excepto aquella reservada por los propios gobiernos, a utilizar en contra de los ciudadanos subversivos.

18.- Son derechos de la víctima: quejarse y ser ignorado.

***

En medio de la calle asciendo a tu respiración

reunión oscura del deseo

ruido de insectos

que corroe la noche.

***

Ahora,

después

de mis manos,

eres

la nicotina del sol

que estremece

a las orquídeas.

*Autor de “Manicomio de mar”, publicado por Astromelia Editores que dirige Alejandro Aparicio, presentado el viernes 25 de octubre en la Biblioteca del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca. El poemasrio se encuentra al a venta en librería la Biblioteca Henestrosa, Librespacio La Jícara, Labradería y en librería Chejov’s.  




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