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Sesenta, y uno, consejos para jóvenes escritores

Para Bárbara, Claudia, Daniel y Antonio

  1. Nadie verdaderamente necesitado de escribir pide consejos.
  2. Respira, sólo respira, el oxígeno es lo más importante de la escritura.
  3. Conserva en todo momento en ánimo que motivó tu escritura, la incomunicación.
  4. Observa, aprende a mirar con los pulmones repletos de oxígeno.
  5. Toda la imaginación parte de cierta oposición a tu entorno; conoce al enemigo, aprende a describir todo aquello que te rodea, hasta el mínimo detalle.
  6. Tu voz estará en tu entorno y no en tus pensamientos –identifica dónde está el afuera y el adentro-; los pensamientos generan miedo, incomunicación.
  7. El que escribe no quiere, sólo observa.
  8. Las palabras están cansadas de servir a los mismos amos, decir lo mismo.
  9. Las palabras son opositoras.
  10. En las palabras está la ubicación del tesoro, el mapa secreto.
  11. Cuando sueltes las palabras pide suerte para ellas, van incompletas.
  12. Busca cómplices, no lectores.
  13. No hay nada tan lamentable para el que escribe que la alabanza de su trabajo hecha por un grupo de castrados.
  14. Los pervertidos no tienen épocas, no se alinean en generaciones; están en todas las épocas y forman distintas generaciones en la historia.
  15. Duerme, no escribas.
  16. Las palabras que utilizas para escribir tu desesperación serán las mismas que servirán en homenajes póstumos hechos a queridos escritores.
  17. En los jóvenes encontrarás los mismos temas literarios de tu escritura, las mismas palabras que te desvelan.
  18. Une amigos con tu escritura, las palabras precisas logran superar geografías.
  19. La escritura está en todas partes, el libro sólo es un soporte de las palabras, uno más; conforma el objeto vacío.
  20. Acude a los homenajes de los escritores fallecidos, ahí te esperan tus palabras.
  21. Juega, lee, busca los elementos de la clarividencia.
  22. Perversidad y lujuria, vida callejera son inmortales.
  23. La muerte está en los homenajes luctuosos.
  24. Cree ciegamente en los humillados.
  25. Descree de tu vida, tu experiencia; lo importante está en el sentimiento ajeno porque se toca y no duele en carne propia.
  26. Conserva tu vida, toda la humanidad radica en tu cuerpo.
  27. Protege tu cuerpo, lo necesitas en funciones al cien por ciento para hacer la escritura.
  28. Vende Biblias.
  29. Vende corbatas de casa en casa.
  30. Sé abigeo.
  31. Reniega de Dios.
  32. Busca a las mujeres, son fieles a la pasión.
  33. Descree de los maestros, sólo son la referencia de lo superable.
  34. Tu escritura es única, trabaja confiado en logros imposibles.
  35. Repudia el dinero, encuentra placer en gastar tu dinero.
  36. Descree de la industria editorial, para mantener su negocio proponen rebajas.
  37. Pierde tu tiempo, no hay mejor forma de hacer la vida.
  38. Muerde el aire, es el mejor alimento para las letras.
  39. Abre la boca, en la boca abierta entran todas las palabras.
  40. Escribe y olvida, los que escriben y recuerdan son fantasmas.
  41. Recuerda el descorchar de las botellas, la música de los cristales, el olor de la axila femenina; ahí mora lo eterno.
  42. Forma legión.
  43. Ofrece tu sangre por las letras.
  44. Nunca dejes una copa por un libro, un libro por una mujer, una mujer por la borrachera. Lo que llegue primero será la mejor elección.
  45. Corre del aplauso; trabaja por el aplauso.
  46. Del hocico de los perros sale la luna.
  47. Utiliza las formas literarias de la tradición del folclor (ahí está un tiempo sobre una tierra, el gusto de tu siglo).
  48. Sé innovador, la tradición literaria cambia cada cien años.
  49. Escribe y olvida, así reiniciarás en cada intento.
  50. Así como dejas la leche para el gato en la ventana deja en la mesa la cuartilla para los muertos.
  51. Escribe para los muertos, ellos son lectores netos.
  52. Ningún poema llegará a ser tan memorable como una canción.
  53. No alimentes a la madrastra.
  54. Ahorra pila, escribe.
  55. En los velorios escribe acertijos.
  56. Practica el desvelo, en la falta de fuerzas reinan todas las palabras.
  57. Ya estás muerto, escribe.
  58. Nunca acudas a los homenajes, no maldigas la amistad de los maestros.
  59. No busques consejos, pide malos ejemplos.
  60. Lee en voz alta tu trabajo, de todas las cosas que forman la vida humana sólo la voz humana perdura la eternidad.
  61. Ninguna escritura será más grande que las piernas de una mujer.
  62. Nadie escucha consejos.



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