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Cinéfago*: Quien no conoce la quietud, no conoce el movimiento

JOSUÉ SALVADOR VÁSQUEZ ARELLANES

Carne y arena | 21 TCF: Paso a paso | Barry Seal | Eso | Tempestad | La forma del agua

⋆ ⋆ ⋆ ⋆ Deje todo y corra a verla

⋆ ⋆ ⋆ No se la pierda

⋆ ⋆ Vale la pena

⋆ Puede verla

  • No se moleste
  • • Evítela como la plaga

 

El aperitivo

⋆ ⋆ ⋆ No se la pierda

 

A partir de mañana podrá comprar en línea sus boletos para asistir a la instalación en realidad virtual de Alejandro González Inárritu Carne y Arena (Virtualmente presente, físicamente invisible), que propone al espectador experimentar la vivencia de ser un migrante en la frontera de Estados Unidos. “Un trabajo inmersivo que puede no ser apto para todo público” (sic.).

La experiencia virtual dura 6 minutos y medio, nadie más entra al mis tiempo, los boletos tienen un costo de 300 pesos, y los puede adquirir aquí. Planee y vaya, estas cosas no pasan todos los días, además que estamos en presencia de lo que será el futuro en el cine.

El Entremés

Y continuando con el 21 tour de Cine Francés, previo a la función se proyectó el cortometraje El balón de oro de Martín Valverde, historia que contrasta la vida cruda y violenta de los niños que trabajan en la calle, con la emoción que provoca el futbol que inclusive en los momentos más rudos de la vida de un niño, aún le permiten creer y soñar en algo.

El Plato Fuerte

⋆ Puede verla

Y pues resulta que ahora tengo una asistente, no me pregunté cómo ni porqué, pero ahí está (¿o será que he inventado un alter-ego?), y se animó y aplicó en escribir la reseña de Paso a paso (Patients), esto como parte de un experimento de contrastar las ideas sobre una película al que también usted está invitado. El texto es de Dulce Cruz:

“Debutando como la asistente personal (cargo que me adjudiqué yo sola) de Josué Salvador Vásquez Arellanes mejor conocido como El Cinéfago, tengo el honor de escribir una pequeña reseña de la película que hoy nos tocó ir a ver como parte del 21 Tour de Cine Francés, que por nombre lleva Patients o Paso a paso y sin más, me atrevo a confesar que tocó mis sentimientos, que llegó a mi corazón a pesar de no ser la primer película cuyo personaje principal es cuadripléjico y que se “popularizó” gracias una película de género romántico bastante taquillera (Yo antes de ti); y a pesar de no tener un desenlace fuera de lo normal, logró con una sencillez y de manera muy realista, dejar al descubierto la condición de vulnerabilidad en la que todos estamos ante la vida, así como el impacto trascendente que ejercen en nosotros algunos hechos no planeados y que terminan por cambiarnos.

La película nos invita a cambiar la forma en la que pequeñas dificultades cotidianas a veces nos enfrascan, desde una perspectiva realista-optimista e incluso sarcástica, sin finales fantasiosamente felices, ni recuperaciones milagrosas; sino con la mejor arma que está al alcance de todos y que es: la actitud con la que decidamos vivir. Sin entrar en profundas reflexiones filosóficas de la vida ni mensajes de autoayuda, sólo déjese llevar por los sentimientos que le surjan, como a esta novata asistente le sucedió.

Es una película que **Vale la pena, si ya se cansó de las películas de personas con súper poderes, de las de terror, las hollywoodenses, o si las mexicanas no llaman su atención y las infantiles menos. Ver esta película dentro del 21 Tour de Cine Francés le hará cambiar un momento de aires e incluso del tan ya acostumbrado idioma inglés, ofreciéndole como plus un poco de música y canciones francesas que no son necesariamente románticas”.

Y ya sólo agregar que la película está basada en la historia real de Grand Corps Malade, un músico de hip-hop y escritor que sufrió una situación como la de Ben (el protagonista), y que después de hacerse novela, ahora es llevada a la pantalla grande dirigida por él mismo. Lo interesante es que la película trata de reflejar también esa multiculturalidad de Francia y resaltar a las minorías eligiendo para esto a un elenco discreto.

Paso a paso se proyecta hoy lunes 18 de septiembre en Cinépolis con cinco funciones: 11:30, 2:00, 4:30, 7:00 y 9:30.

El Postre

⋆ ⋆ Vale la pena

Pues fíjese que a este Cinéfago se le fueron las cabras y no se dio cuenta que ya había llegado Barry Seal: Sólo en América, así que cuando me marcó mi amigo para decirme que la iría a ver con su novia (¿?), me acabé el estofado que estaba comiendo y el mezcal que estaba tomando (con una cerveza para el bajón, de “cuartito” eso sí), y que los alcanzó en la función.

Desde el trailer ya me había llamado la atención, y debo decir que es una película que disfruté mucho, es entretenida de principio a fin, y mantiene un ritmo muy bien llevado por la actuación de Tom Cruise, dejando muy atrás ese mal sabor que nos dejó en La Momia. El carisma del actor ayuda mucho en la construcción de su personaje, y aunque no es una actuación para nominación, al menos sí es de reconocerse, además que se basa en un personaje de la vida real.

Ya sabe lo que dicen, la realidad supera a la ficción. ¿Pero qué hace de Barry Seal: sólo en América una película digna de ver? Pues que maneja muy bien un caso políticamente incorrecto que demuestran que la relación entre Estado Unidos, narcotráfico (colombiano), tráfico de armas y guerrillas centro y sudamericanas, es tan estrecha que nada de lo que pasa en este continente, ni el gobierno ni la mafia lo ignoran, sino todo lo contario, son parte de sus planes políticos y económicos de ambos; y que personas como Barry Seal son sólo conejillos de indias en busca el anhelado “sueño americano”, y que ya sea por ambición o ingenuidad, terminan sirviendo a un cartel y al mismo tiempo a su nación. Paradojas de la democracia que sólo pasan en América.

Aunque el final es el que debe de ser, tampoco es que la película sea moralina, pues plantea dilemas que nos hacen preguntarnos lo que quizá Barry Seal se cuestionó: vivir muchos años aunque sea de forma mode$ta y aburrida, o vivir pocos años, cinco o siete máximo, de forma ostentosa y aventurera pasando a la historia como una especie de antihéroe del american dream. Una historia en la que el más inteligente no es ni Pablo Escobar ni Ronald Reagan, sino un tal Schaffer interpretado cabalmente por Domhnall Gleeson.

La Gula

⋆ ⋆ Vale la pena

Y pues era inevitable no ir a ver Eso (It), función a la que este Cinéfago pudo asistir gracias a la invitación de Me Gusta Oaxaca, quien a su vez grabó un video con mis primeras impresiones sobre la película que puede ver aquí.

En resumen: es una película que incluso hasta los que no son fan o ávidos del género del terror, pueden ir a verla y disfrutarla sin problemas, porque más allá de buscar el susto fácil, se centra en la situación de cada uno de los personajes, del miedo que cada uno tiene, y que serán personificados por el payaso Pennywise, ahora con un vestuario estilo victoriano y con algo de estrabismo que lo vuelven entre cómico-tétrico.

Ese es el tono que desarrolla y mantiene la película, entre tétrico, cómico y macabro, alternando y combinando cada uno de estos elementos, logrando definir a cada uno de los personajes de tal forma que logramos empatizar con ellos, porque al final de cuentas lo que puede unir a esta generación con la pasada, son los miedos que tenemos de forma natural a lo desconocido, a lo inexplicable, a lo fatal.

La comparación con la de 1990 es natural, pero más allá de lo que esa logró y lo que ésta cambió, es que se logra hacer un buen homenaje a un personaje que consiguió no sólo implantarse en la cultura popular, sino en el imaginario colectivo de una generación que en algún momento relaciona infancia igual a Eso, payasos igual a Eso, o miedo igual a Eso. No hay año en que alguien no se disfrace de Eso, o que asuma que un globo rojo es parte de la frase “Todos flotan”. Muy pocas películas han logrado mantenerse en la mente del espectador con esa nitidez y esa fuerza.

Insisto, más que una película de terror o de susto fácil, lo que usted encontrará es una historia ya sabida pero contada de distinta forma, es decir, aplicando aquella premisa en comunicación que: lo importante no es lo que se dice, sino cómo se dice; algo que esta versión entiende muy bien logrando que una chica sea la amalgama perfecta en un grupo de chicos, quienes develarán al mismo tiempo problemas sociales que deberían darnos o que nos siguen dando un miedo real.

Porque más allá de que si Pennywise sí existió, o de que si aparece cada 27 años y esto coincide con el año de estreno de esta versión, lo que representa cada niño son los miedos que todo o casi todo niño ha tenido y sigue teniendo: el miedo de los cambios hormonales (Bervely), la culpa por la muerte de ser un ser querido (Bill), la discriminación racial (Mike), el abuso escolar, y quizá el peor miedo de todos: el miedo a la friendzone (Bill).

Lo único que se ve un tanto falso, es la iluminación en los ojos (estrábicos) de Pennywise, y los globos rojos que hubiéramos preferido reales y no digitalizados.

En fin, podríamos pasar párrafos y párrafos comparando las dos películas, pero lo que queda claro es que Eso de 2017 logró aprovechar esta ola de películas que están lucrando con la nostalgia del espectador, pero que más allá del asunto lucrativo lo que sí logra esta película, es proponer una versión actualizada del personaje sin caer en exageraciones absurdas, sino entonadas en tratar de mantener la historia original pero al mismo tiempo jugar con el concepto y la idea de que el miedo está más adentro que afuera de nosotros.

El digestivo

Y ya para rematar, el documental Tempestad (Premio Ariel 2017 a Mejor Largometraje Documental) de Tatiana Huezo (Premio Ariel 2017 a Mejor Dirección), convirtiéndola además en la primera mujer ganadora en esta categoría, fue elegido para representar a México en los próximos premios Oscar 2018 y Goya.

Y se proyecta hoy lunes 18 de septiembre a las 20:00 hrs., en colonia Arboleda, en la galera de la capilla de Cristo Rey (Central de Abastos). Anécdota: en un Ambulante asistí a este lugar a la proyección de la película ¿Quién es Dayani Cristal?, y los comerciantes se mocharon con las palomitas y los refrescos. Así que quien quita y tiene suerte.

La Sobremesa

Y en otros mexicanos que están haciendo historia, Guillermo del Toro ganó el León de Oro en el 74 Festival de Cine de Venecia, siendo prácticamente el primer mexicano en ganarlo. Hay quienes dicen que fue Buñuel que porque estaba nacionalizado pero bueno, lo importante es que Guillermo del Toro lo dedicó a los cineastas jóvenes de México y Latinoamérica que quieren hacer cine fantástico, alentándolos a que “sí se puede hacer”. Aquí el trailer de La forma del agua que le valió dicho premio, #BoneAppetit:

*Cinéfago: El que tiene el hábito de comer y devorar cine. #SeValeLaGula




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