ENTREVISTA RACIEL VL

Estoy muy orgulloso de ser zapoteca: Raciel Vale López

Fotografía: CARMEN LETICIA PACHECO

VILLA DE ZAACHILA, Oax. (sucedióenoaxaca.com).- Pasaron los tiempos de tratar de ocultar el origen indígena es el mensaje que transmite el presidente municipal de esta localidad, Raciel Vale López, en la antesala de la realización de la mayor fiesta cultural de su comunidad: La fiesta grande del cerro en Zaachila o Laanii Roo Xten Daan Zaadxil en lengua zapoteca.

Las actividades comenzaron el sábado 24 de julio con un concierto de bandas y culminará el próximo lunes 1 de agosto a partir de las 13:00 horas, con la representación de la Guelaguetza en “El Cerrito”, nombre con el que se conoce al sitio que alberga la zona arqueológica del Señorío de Zaachila, cuyo máximo esplendor ocurrió entre el año 1250 y 1521 después de Cristo.

Reza la sentencia bíblica: “Por sus frutos los conoceréis”; en Sucedió en Oaxaca sostenemos: “Por sus respuestas los conoceréis”. Esta es la entrevista con el edil zaachileño realizada mientras disfruta una nieve “Beso oaxaqueño”, pese a una resaca de tos, en el parque central, tras asistir al concierto ofrecido por el cuarto aniversario de la banda de música “Resplandor zaachileño”, que dirige el maestro Pedro Chávez Sebastián.

-¿Qué tan zapoteca se siente usted?

-Muy zapoteca. Tanto físicamente como por mi actitud hacia la vida. Se nota cuando uno se siente parte de la nación zapoteca. Aunque fue un proceso el reencontrarme, desde que me asumí como zapoteca me siento muy orgulloso.

-¿Habla su lengua?

Lamentablemente no. Sólo conozco algunas palabras; saludos, buenas tardes, gracias.

-¿Desde qué edad baila la danza de la pluma?

-Desde los 15 años. Asistí solamente dos ocasiones a la Guelaguetza: en 1993 y en 2003. Era una época en que había varios grupos en Zaachila, entonces nos rolábamos. Yo bailé Danza de la pluma hasta los 26 años.

-¿Hacía usted de Moctezuma?

-En algún tiempo sí, pero la verdad es que se necesita mucha condición física, yo  más bien bailaba de segundo rey, como se le llama a los cuatro ejecutantes que están en medio. Bailé de Moctezuma más o menos ocho meses.

-¿Cuál es el libro que tiene en el buró?

-“El arte de la guerra” de Sun Tzu.

-¿Cuántas bibliotecas tiene Zaachila?

-Solamente una biblioteca pública municipal. Hemos tratado de comprar libros para tener

-¿Hay librerías en Zaachila?

-No.

-¿Qué prefiere: tejate o chilacayota?

-Tejate.

-¿Cerveza o mezcal?

-No tomo. 

-¿Sueña despierto?

-Sí. Mucho.

-¿Cuál es el sueño más reciente que se la haya hecho realidad?

-Viajar en motocicleta.

¿Asiste a misa?

-Casi no. Solo cuando me piden apadrinar o en algún otro compromiso.

-¿Cuáles son sus tres nieves favoritas?

-De leche quemada, de nuez y beso oaxaqueño.

-¿Dónde le gustaría vacacionar?

-No sé, en alguna playa tal vez.

-¿Cuándo fue la última vez que se volvió a sentir niño?

-Apenas hace una semana cuando me fui a jugar gotcha. No dejo de ser niño.

-¿La mujer como la escopeta?

-No. Las mujeres libres, independientes.

-¿Cómo se lleva con su teléfono celular?

-Tengo una relación muy dependiente con el teléfono. Encendido las 24 horas y hasta entro en ansiedad cuando se está acabando la pila.

-¿Qué tan adicto es a redes sociales?

-No tanto. Me  gusta revisar pero publicar no tanto.

-¿Le gustan los relojes?

-Sí. Una marca en específico, la marca Fossil, por la combinación de cuero y acero.

-¿Con quién le gustaría tomarse una copa o un café?

-Un café con Rius; es un personaje que me cae muy bien.

-¿Qué lugar prefiere para cenar?

-He descubierto un lugar pequeño en el fraccionamiento El Rosario.

-¿Qué es usted más: músico poeta o loco?

-Loco. Definitivamente.

-¿Cuándo fue la última vez que acudió a una farmacia?

-Hace como unas tres  semanas. Tuve un problema de gastritis y fui por un medicamento.

-¿Qué le pediría al genio de la lámpara de Aladino?

-Salud, amor y que no se me quite la locura.

-¿Le gusta el danzón?

-No se bailar danzón, pero lo  intento, y más si me ponen “Nereidas”. Me gusta mucho bailar. Tengo el deseo de aprender danzón, pero me falta tiempo y paciencia.

-¿Qué personaje le inspira?

-Benito Juárez, aunque parezca algo muy trillado tal vez, pero su aporte en la separación de Estado-Iglesia y sobre la forma en que debe conducirse un servidor público, en la justa medianía, son aportes que me guían.

-¿Qué tanta importancia tiene la cultura dentro de su gestión?

-Mucha. Una de las cosas que más nos definen son la educación y la cultura. Si un ciudadano o ciudadana se cultiva va a poder exigir lo que le corresponde y va a poder ser feliz que es una de las cosas que no se mide en la sociedad. Se mide la pobreza, el nivel educativo o el trabajo. Pero yo creo que cuando las personas tienen a su alcance la cultura son más felices.

-¿Ha sentido alguna vez la espada de Damocles sobre su cabeza?

Sí, por lo menos en dos ocasiones. La primera cuando tuvimos que separarnos del grupo político del que habíamos surgido. Esa vez las cosas se pusieron muy tensas porque sabía que mantenerse o moverse podía provocar que la espada cayera.

Otro momento fue hace no mucho, durante el proceso electoral, cuando un grupo provocó disturbios y también me sentí con la espada sobre mi cabeza.

-¿Cómo le gustaría que lo recuerde Zaachila al término de su gestión?

-Como alguien que cumplió su obligación, que es trabajar. Aunque  muchas veces no me lo creen, yo no me considero político. Más bien soy un ciudadano que participa en la administración pública porque durante muchos años estuvimos reclamando y exigiendo al gobierno, así que ahora que nos dan la oportunidad, hay que cumplir.

-¿Qué le provoca un nudo en la garganta?

-Escuchar el “Dios nunca muere” como lo acabamos de oír. A mí me da mucho gusto que los niños y niñas tengan el aliciente de la música. En el caso de  de Zaachila, la banda “Resplandor Zaachileño” sirvió para cohesionar a la sociedad porque veníamos de una ruptura muy fuerte en lo social. Y en el caso de la banda de la colonia Vicente Guerrero,  la música los aleja a ellos y a sus familias de ese entorno de violencia y de pobreza en el que viven.

-¿Lo que menos soporta?

-El dolor. Soy muy zacatón para el dolor. He dejado de hacer cosas por miedo al dolor.

¿Qué es lo que más disfruta en la vida?

-Comer. Soy muy comelón.

Gracias.

 




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