Robert Ananue y el pintor Carlos Bazan Ramos en Hosuton Texas

Subastan obra de Carlos Bazán a beneficio de la Universidad de Houston

OAXACA, Oax. (sucedióenoaxaca.com).- El artista plástico chocho-mixteco Carlos Bazán Ramos llevó a Houston un pedazo grande y generoso de su terruño: San Cristóbal Suchixtlahuaca, localidad árida y luminosa que ha marcado buena parte de su obra a lo largo de once años de trayectoria como pintor y potente creador visual.

Fue en la exclusiva Casa Brindis, en la zona de galerías, donde se realizó el pasado 18 de noviembre la subasta pública de una obra donada por el creador oaxaqueño, en beneficio de la University of Houston, institución pública de investigación fundada en 1927, la tercera más grande de Texas con una matrícula de más de 46 mil estudiantes.   

Fue sobre esta comunidad académica y su abierta vida educativa, en la que Bazán Ramos concentró particular atención. El autor explica en entrevista que fue el derecho universal al conocimiento y a la educación que emana, lo que le llevó a aceptar formar parte de la exposición, subasta y gala, realizada para recaudar fondos que permitan ampliar la construcción física  y virtual de la Biblioteca de la citada universidad texana. 

“Abrazo perpetuo” y “Mensajero de la vida”, fueros las dos obras de considerable longitud que el joven artista puso a consideración de un respetable formado por gente acostumbrada a apoyar causas y colores.

«Abrazo perpetuo», imagen de dos colibríes abrazándose en medio de plumas de las que nacen orquídeas silvestres, fe la pieza que vino a significar para el dibujante un nuevo record personal en la subasta de cualquiera de sus obras.  

“En la región chocholteca, las orquídeas nacen en la adversidad, en  temporadas de frío y siempre para crecer se apoyan de árboles, troncos y otras plantas. No pueden estirarse por sí solas”, comparte el artista de 27 años, sobre las razones para que a sus colibríes le salgan ramas que invitan a la solidaridad y el encuentro, idea que determinó el filantrópico destino de la obra.  

«Abrazo perpetuo» abrió la puja con un precio de 35 mil pesos (mil 672 dólares) y llegó a venderse en 290 mil pesos (13 mil 853 dólares) de los cuales, Bazán Ramos se declara orgulloso de no haber recibido un centavo. “Me sentí muy honrado de que me llamarán a apoyar a una causa como ésta”, declara el pintor.  

Comparte que una de las problemáticas que más le llamó la atención en su visita a la Universidad de Texas fue constatar lo caro que resulta estudiar en Estados Unidos, aun en una universidad que se conceptualiza como pública. Siendo estas circunstancias particularmente complicadas para la comunidad hispana, en un país donde estudiar una carrera universitaria en una universidad pública cuesta pagar mínimo un promedio de 26 mil dólares al año.

«Los préstamos universitarios para terminar una carrera meten en muchos problemas a los latinos”, cuenta Bazán Ramos, quien no descarta formar parte de algún esfuerzo de apoyo coordinado al respecto como el que lo llevó a Houston, Texas el mes pasado.  

Subasta de joyería estilizada y viajes internacionales fueron también ofrecidos aquella filantrópica noche en Casa Brindis, en una experiencia de venta y ayuda que al joven artista mixteco le ha significado poder establecer un parámetro de dónde puede llegar su obra en presencia de galeristas que se mueven en el mercado del arte a nivel mundial.  

Por su parte, Irma Brindis, organizadora de la subasta y anfitriona del lugar donde se llevó a cabo el evento, agradeció al artista oaxaqueño su presencia y ayuda al mismo tiempo que en mensajes masivos de texto, realizó una evaluación de todo lo acontecido: “Un éxito este Brindis anual por la Universidad de Houston, el cual ha recibido buenas críticas y elogios. A nuestro invitado y patrocinador muy especial Carlos Bazán, quiero desearle solamente que su arte siga haciendo olas a nivel global”.  

“Creo que cada vez tengo más confianza en buscar nuevos caminos en lo que hago. Más confianza en que mis trazos me van a acabar llevando a un lugar en el que nunca he estado. Y no me refiero por supuesto a algo que tenga que ver con la ganancia y el lujo, sino con el estar y significar algo en la vida de los demás. Como por ejemplo esa comunidad latina de Estados Unidos que sale de pueblos como el mío con rumbo a un sueño americano que cada vez se les está haciendo más complicado alcanzar”, expresa Bazán Ramos, quien en su comunidad se enfrentó en su momento a la disyuntiva de irse a trabajar al otro lado como muchos de sus contemporáneos, pero le apostó aún más fuerte a quedarse a retratar su pueblo. Decisión que lo está llevando a mostrar su obra por los más diversos lugares del mundo. 

Cabe destacar que “Abrazo perpetuo” de Bazan Ramos fue adquirido para su colección personal y empresarial, por Robert Unanue, presidente de Goya Foods, emporio comercial alimentario de Estados Unidos, fundado en 1936 por una pareja inmigrante de Burgos, España, en la forma de una  pequeña tienda al sur de Nueva York, y que hoy cuenta en sus filas con más de cuatro mil empleados y la oferta de 2500 productos.

“Creo que al final todo puede surgir de un abrazo y que ese abrazo eche raíces”, concluye en entrevista Carlos Bazan Ramos, sobre su aventura de ayuda y creación texana aun en curso, pues acaba de recibir la conformación oficial de que se ha agendado la organización de otra exposición  con su obra para el 2022.  



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