IMG_3869 copy

Da Jandra #SinFiltro: «Vivimos en un mundo de rapiña; en manos de comerciantes»

Fotografía: ARI MATADAMAS

OAXACA, Oax. (sucedióenoaxaca.com).- Ahora que lo dice caigo en la cuenta de que efectivamente, Leonardo da Jandra viste por lo general con camisa y pantalón beige, desde que lo conozco hace más de 25 años.

Pero ésta es su vestimenta urbana, porque cuando lo entrevisté por primera vez sólo portaba un bañador rojo. Era 1992, época en que Da Jandra parecía un «Robinson Crusoe» del siglo XX que vivía de la caza y la pesca, como en los tiempos primitivos, con su esposa la pintora Agar.

Habitaban una casa de adobe con enramada de bugambilias, clavada en la selva de Cacaluta, desde donde se miraba el océano infinito y lanchas paseando turistas por las Bahías de Huatulco. Agar y Leonardo vivían su propia utopía.

Hace más de quince años se instalaron en la ciudad luego de haber sido «expulsados» de Cacaluta, como Adán y Eva del paraíso, mediante argucias legaloides institucionales.

Desde entonces Leonardo se ha dedicado a dar talleres, a emprender Misiones Culturales como las de tiempos de José Vasconcelos, a fundar editoriales, a escribir y a filosofar. Como siempre.

La entrevista, ahora, sucede previo a su encuentro con el «Avispero», una nube de jóvenes que acuden al taller literario que imparte gratuitamente los sábados en el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo.

-¿Nos está llevando la chingada?

-No. A mí no; quizás porque voy a contracorriente y he aprendido a vivir con lo mínimo y no generar expectativas. Pero, a ver, enfatiza un poquito: ¿Como país o como planeta?

-Desde lo global hasta lo inmediato…

-Creo, sí, que estamos en un momento de caída a nivel civilización, y hay señales claras de ello. No es una especulación financiera, ni siquiera política. Hay dos determinaciones fundamentales para entender la caída: el incremento de la oralidad y la genitalidad sobre la reflexión crítica.

También hay que entender que estamos en un proceso de crisis terrible, no hemos tocado fondo aún, en donde el mando de la civilización está, por decirlo en términos prácticos, en manos de los comerciantes.

Pasó en Grecia, en Roma, y cuando los comerciantes determinan el futuro, vamos en caída porque los comerciantes carecen de ética. Y eso es lo que está viviendo la juventud, un mundo sin ética, rapiñesco, que proyecta un culto al éxito con la única gratificación oral y genital.

-Atravesamos por una inseguridad terrible…

-Creo que la inseguridad en que vivimos se debe a la falta de valores. Si los chicos tuvieran valores en la enseñanza pública y privada no habría adolescentes con ese ímpetu de ‘yo sacrifico lo que sea por seguir satisfaciendo mis deseos’.

Por eso hay inseguridad, porque prácticamente estamos viviendo al día a día. Tú le dices a un chico: Mira, no consumas esa droga… A mí me pasa en las escuelas secundarias de Oaxaca que consumen cristal, cada vez más; yo les pregunto: ¿Sabes lo que significa eso? Y me dicen: Sí, pero no quiero vivir la mierda que vivo todos los días.

La delincuencia y la inseguridad son parte de un proceso de caída porque no hay oferta para las nuevas generaciones desde una perspectiva de crecimiento, de evolución, de racionalidad.

-¿Podríamos fincar responsabilidades?

-¡Debemos! Pero lo que necesitamos es un proceso claro de ajuste de cuentas. Sospecho por la información que veo que es lo que está haciendo ahora Andrés Manuel, poner un poco de orden. Y ya una vez que se ponga orden empezar a construir.

Pero vemos detalles como el de Rosario Robles y se confunde entre odios e inquinas. Ve en Oaxaca ¿Le han hecho algo a Ulises Ruiz, a Gabino Cue? ¡Por el amor de Dios, toda esa robadera y se protegen entre ellos! Es necesario que lleguen al poder nuevas generaciones, con valores.

-Hace 25 años Agar y tú lograron el decreto del Parque Nacional Huatulco; ahora estamos en una severa crisis ambiental…

-El proceso de degradación ya se pasó de las partes a la totalidad. Ya no puedes salvar una isla, un río, un trozo de selva; el planeta entero está en crisis. Y no es cuestión de apelar a un ambientalismo autoritario, intransigente, intolerante. No podemos negar la necesidad de ese proyecto para el sur de México que genere empleos, pero ¿en qué condiciones? Tiene que respetarse siempre a la naturaleza.

Creo que en cuestión de 15 o 25 años esa tarea pendiente la vamos aponer al día, pero hoy por hoy los empresarios lo único que buscan es optimizar las ganancias. Si los enfrentas te vas al abismo.

Lo estamos viendo en Argentina: Macri hizo un acuerdo con el FMI para la estabilidad del país y todos los empresarios lo apoyan y lo aplauden; pero el empresario quiere estabilidad para hacer más dinero, no estabilidad basado en el bienestar de la población. Recibe Argentina 180 mil millones de dólares y en menos de tres meses la mitad de ese dinero ya lo sacaron del país los empresarios.

¿Porque ha caído la bolsa de valores como nunca? Ellos sacan el dinero porque están en buen momento, lo meten en Wall Street, cuando regresan los hijos de puta ya ganaron una tajada y aparte están fregando a una ideología que ellos no comparten.

-¿Son unos cínicos?

-Cinismo es una palabra que no me gusta. No. Estos pinches cabrones acaparan. Yo diría una palabra al alcance de todos: son sinverguenzas. Ya mi abuelito en una fase crítica diría son hijos de puta. Pero dejémoslo en sinverguenzas.

-¿Cómo ves la situación de los pueblos indígenas?

-Igual y el próximo gobernador de Oaxaca es indígena. Adelfo Regino, sí, sí, va muy fuerte. Según Mitofski Morena va con todo.

Creo que existe una hipocresía. En un país como México, ese México profundo de Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Yucatán, había de hacerse un proyecto que imposibilitara el parasitismo de las clases políticas en el indigenismo porque eso es terrible.

Vas a la Secretaría de Cultura estatal y para ellos lo indígena es la Guelaguetza; sí, pero eso es en el ámbito político, es folclor y el folclor no evoluciona, la evolución la da la cultura, la creación , el arte; el folclor repite, retoma y actualiza ciertas tradiciones, pero en Oaxaca yo no percibo apoyo a la creación, y no solo en los pueblos indígenas. No hay apoyo en la música, escultura, literatura, pintura, y hay una aparato enorme, no sé cuantos trabajadores hay en la Secretaría de Cultura del estado, pero uno se pregunta: ¿Para qué? Mejor ciérrala y pon una ventanilla que reciba proyectos en una oficina pequeña, y supervisa esos proyectos.

-Es más sencillo decir: cerramos la Casa de la Cultura…

Y se la damos Harp. Pero si para eso pagamos nuestros impuestos, para que el Estado se convierta en nuestro filántropo. Yo no dudo ni pongo en tela de juicio las acciones de Harp, pero en el contexto de las determinaciones sociales es peligrosísimo que ese rubro quede en manos de los empresarios, porque ellos siempre tienen un interés empresarial, es una deformación de origen; en cambio, en el aparato del Estado, que surge por y para el pueblo, es donde debería de estar.

¿Por qué no funciona la Casa de la Cultura? Porque no tiene presupuesto. ¡Pero cómo si Oaxaca está en el foco de la cultura! Si hay un estado que está metiendo dinero es Oaxaca. ¿Qué libros ha publicado recientemente la Secretaría de Cultura? ¿Qué buen grupo musical ha surgido recientemente? Hay ciertas repercusiones culturales pero son independientes y se han dado sin apoyo gubernamental. Es lo de siempre: Ve como indígena a triunfar allá afuera y luego te celebramos aquí.

-¿Qué papel juega la religión en este momento de crisis?

– Estoy releyendo a Erasmo de Rotterdam porque estoy preparando mi libro «El Estado planetario», y estaba viendo con especial énfasis la relación entre Erasmo y Lutero. Mucha gente no tiene idea, pero estamos viviendo una gran emergencia que se está potenciando a grados increíbles la herencia de Lutero que llegó a Estados Unidos con los pioneros; y al mismo tiempo vemos un coletazo de la iglesia católica.

Mi opinión es que todas las religiones en cuanto tienen como objetivo el poder terrenal son perniciosas; en esto coincido con Jesús totalmente. No es lo mismo espiritualidad que religión. La religión es la forma del poder espiritual tal y como lo dijo Jesús: al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. ¿De dónde vienen todos los desastres? Cuando se terrenaliza la espiritualidad y se empieza a cobrar y a tener instituciones de poder que traen inevitablemente el vicio.

Y estamos hablando de la religión judeo crstiana, pero en Colorado una persona paga mil dólares para abrazar a un lama, y no puede hablar con él. Pasa en el budismo, en el islamismo, y en todas esas dinámicas beligerantes.

Si hay una deidad es única para todos, la deidad del islam, del budismo. Si eres creyente eres hermano de otros creyentes, entonces cómo chingados vas a pelear con ellos. Las intermediaciones mundanas desvirtúan ese objetivo. Ahí está el Papa Francisco revisando la pederastia , ese cochinero. Creo que por eso en Europa el 56 por ciento de los jóvenes universitarios son ateos.

Yo fui ateo toda mi vida, fui el hijo predilecto de lucifer; un hijo de la chingada. Cuando eres ateo ¿por qué te tienes que preocuparte por los demás?

Te voy a dejar un resquicio: la ética, pero cuando hay ética sin una fundamentación espiritual terminas tratando a un ser humano como a tu perro. Y hay gente que valora más a sus mascotas que a los humanos.

-El saxofonista Miguel Samperio vive en la calle y tal parece que nadie se preocupa por él; pero hay personas que ponen agua y croquetas a los perros callejeros…

-Esa es la hipocresía de la sociedad en que vivimos, que ves creadores que están en la calle y al mismo tiempo ves a hijos de puta que han robado millones y andan paseando por todo el mundo; y la gente lo sabe, pero al no encontrar solución solo genera odio, que luego descarga contra el vecino.

En las ciudades nadie habla con su vecino. Es rarísimo. Cae una persona en la calle y dicen no lo toques es un drogadicto, está enfermo, pero si anda un perro lleno de pulgas y piojos, hasta le dan un beso en la trompita. Ay, pobrecito. Eso es parte de un proceso de decadencia total. Hay que hacernos una crítica como sociedad civil.

Hay asociaciones muy nobles, pero hay muchas que han surgido con el propósito de lavar dinero o evadir impuestos. La sobrina. la nieta, la prima que no valen para nada, la meten a la fundación. Hay mucha gente que dice: Ay, es precioso el campo, el indígena.

A Miguel León Portilla, el gran pensador de lo indígena, ¿te lo imaginas con esa barriguita doblado en la milpa y con el machete? ¡Claro que es maravilloso! Ve a ver cómo vive el indígena, las broncas que tiene.

-¿Cómo es tu relación con la redes sociales?

-Me tuve que meter ahí a pesar de los pesares porque es entrar en otro mercado. Yo considero que el libro impreso está muerto. No está en mal momento, está muerto; como pasó con los manuscritos cuando llegó la imprenta gutembergiana. Veo que los libros impresos van a formar parte de una dinámica de coleccionistas que ya se está dando. Hay ediciones de 2 mil, 3 mil pesos, como era en el renacimiento y momentos previos.

Pero la difusión del conocimiento está en la Red. Y se va a beneficiar la naturaleza porque ya no vamos acortar árboles. Las editoriales en todo el mundo están en crisis, ha bajado el nivel de lectura de libros impresionantemente por la red. Yo estoy tratando de meter toda mi obra gratis en la Red.

Da Jandra, el escritor; y Agar, la pintora.

-Si regalas tus libros en la Red ¿de qué te sostienes?

-Cuando comenté que iba a poner mis libros gratis en internet alguien dijo: este cabrón, con las regalías que le llegan de Madrid, no tiene problemas. Regalías ¡Hazme el favor! Yo ya lo viví con Almadía, siempre una editorial gasta más de lo que recibe. Yo te lo puedo garantizar. Era antes y sigue siendo ahora. Guillermo Quijas gasta más dinero del que gana con su editorial. Claro, es un proyecto cultural, pero una editorial es una empresa, no una institución pública.

Y está claro que la Red está acabando con toda la producción de libros; con todo el proceso de producción cultural.

Te voy a explicar. En Cacaluta yo vivía de mi energía. Aprendí que para ser libre, si no puedes generar riqueza por lo menos focaliza el gasto. En Huatulco eramos libres porque cuando no hay gastos uno queda libre para adelante.

¿Qué hacemos ahora? Agar vende de cuadro, yo llevo algún ingreso. Tenemos una situación difícil, vamos llevándola poco a poco, lo que ingresa lo administramos con lupa.

Escribo en el periódico Noticias, donde no me pagan; en la radio de Huatulco colaboro con Omar Gasga, mi amigo, que tampoco me paga. El único que me paga es Humberto Cruz: 250 pesos por colaboración, pero para mí 250 pesos son muy valiosos.

El fin de semana no vamos al antro; yo llevo camisas del súper de cien pesos; este pantalón tienen 15 años conmigo; estos zapatos los compré hace 35 años.

Vamos, no quiero poner esto de ejemplo porque se encabronarían los comerciantes; si todos fueran como yo quiénes carajo consumen mierda. Pero sí, esa la dinámica, querida.

-El taller tampoco lo cobras…

-Adoro estar con los jóvenes, vengo aquí, no cobro ni un centavo. Casi diría que son mis mejores amigos muchos de ellos. Me gusta saber que existe una voluntad entre los jóvenes; que tienen todavía ganas de vivir, de abrir un poco de claridad en medio de esta oscuridad, de esta maraña que a los viejitos ya no les importa.

-Háblanos de literatura. ¿Qué estás escribiendo?

Parece que estoy en una especie de mnémesis, de castigo. Voy a cumplir 70 años, y cuando se llega a esta edad se empieza a poner todo en limpio. Pero en mi caso es cuando tengo más ideas. Productivamente me encuentro en los mejores momentos de mi vida. Antes, cuando estaba en Huatulco, podía escribir tres o cuatro páginas al día; ahora escribo una línea o dos, pero estoy todo el tiempo pensando.

Estoy por terminar el segundo libro de la trilogia que es lo último que voy a hacer en novela, se llama «Trilogía del Poder», se compone de «El hombre soberbio», «El hombre piadoso» y «El hombre moral». Firmé la trilogía con una editorial que se llama Malpaso. Dijeron: Malpaso da un buen paso con Da Jandra. Es de un tipo mexicano que tiene varias editoriales y un editor extraordinario, Rafael Lemus, quien junto con Christopher Domínguez, es el mejor crítico literario de este país. Espero que salga en octubre la primera novela.

Y estoy deseando escribir «El Estado planetario». Luego tengo otro libro que es un ajuste de cuentas entre espiritualidad y religión que se llama «Principios de filosofía cósmica». No sé si dará el cuerpo para tanto.




Hay 1 comentario

Añadir más

Publicar un nuevo comentario